Salteño Ilustre

La Casona de Castañares

El edificio que albergó al general Manuel Belgrano en vísperas a la Batalla de Salta resguarda su esencia
arquitectónica y algunas curiosidades imperdibles de observar.
Caminar por la Casona de Castañares es conocer parte de la historia salteña. Ubicada al norte de la ciudad de Salta, su estilo colonial materializado en extensas galerías, amplias habitaciones, ventanales con rejas de hierro, techos recubiertos con tejas y pisos de ladrillos permiten retrotraernos en el tiempo.
En la Hacienda de Castañares, la noche del 19 de febrero de 1813, descansaron y se prepararon las tropas patriotas, para al día siguiente dejar su estampa en las páginas de gesta de la Independencia
Argentina, tras el célebre triunfo en la Batalla de Salta.

En los últimos años, y principalmente con motivo del Bicentenario de la Batalla de Salta, se hicieron distintos trabajos de restauración y puesta en valor del edificio, cuyo origen se remonta a principios
del siglo XVIII.

En el libro “Los monumentos históricos de la Argentina” -cuya primeraedición data de 1948- Carlos Vigil, refiere que la casa fue construida  y se realizaron ampliaciones en distintas épocas. Originalmente
la describe como “una típica casona colonial de campo, con amplios corredores de pilares de madera asentados en basamentos de piedra, con techos de vigas de palma, cubiertos de tejuelas y pisos de gruesos ladrillones. Sus amplios ventanales tienen rejas de hierro de Viscaya. Sobre su fachada se destaca el clásico mirador, al que se llega por una escalera de caracol”.

Posteriormente, destaca el reemplazo de los primitivos pilares de madera por otros de mampostería y la construcción del parapeto almenado que remata el edificio.

Así pues, a través del tiempo, la edificación fue adquiriendo las características arquitectónicas que la definen en la actualidad por su singular impronta.